La Reina Isabel II y las falsificaciones antes de la defuncion.

Un claro ejemplo de fake news, fueron los comentarios que adelantaron horas sobre la muerte de la Reina Isabel II y la difusión de mensajes a través de las redes sociales.

A raíz de la desinformación de la población y las faltas de corroboracion en las formas de verificación, como por ejemplo; la fuente, el autor del artículo, fecha de publicación o verificar la misma noticia en otros medios de comunicación, se desencadenaron  múltiples falsificaciones antes de la defunción de la misma.

En redes como Twitter y Facebook se sucedieron mensajes falsos dando por confirmada la muerte de la soberana cuando aún no era cierto y a raíz de esta repetitiva cadena de fake news se empezó a expandir creando una burbuja de filtros en los usuarios arengando el consumo de esta información contaminada.

 “Un imán para la producción de campañas de desinformación pues, con tal de castigar al sector político opuesto, éste pone en marcha operaciones falsas sin verificar las fuentes” Martín Becerra.

Internet, como toda herramienta de uso masivo, es utilizado de muchas formas y no todas son inocentes.

La muerte de la reina Isabel II dejó al descubierto la forma en que la desinformación se abre camino cuando se producen eventos noticiosos y cómo actores malintencionados aprovechan para sembrar confusión.

Hoy en día, la masividad lograda a través de Internet permite divulgar contenidos falsos o fraudulentos con una velocidad impensada.

La revolución digital de la Web 2.0 y su antecesora la Web 1.0

El avance de esta tecnología se puede observar en un medio de comunicación tradicional como es el diario. Producto de una aceleración en los cambios profundos por este fenómeno y sus nuevas formas de consumo cultural. A continuación analizaremos 4 de los 7 principios de O’Reilly:
  •  La World Wide Web como plataforma
  • Inteligencia colectiva, prosumidores
  • Software no limitado a un solo dispositivo
  • Experiencias enriquecedoras del usuario.
El diario “Clarín” comenzó en 1945 de manera gráfica y con el pasar de los años se fue adaptando al mundo de la digitalización lanzándose en 1996. En cuanto al formato de este sitio en la década de los 90, era lento y estático. Cuando el usuario entraba a la web debía esperar unos segundos en pantalla para ingresar automáticamente y poder navegar. En la portada se encontraba la información, la estructura y organización muy similar al diario en papel, contando con hipervínculos en cada titular. El material audiovisual por lo general era animado e insonoro. Poseían una iconografía propia en el sitio y a nivel fotográfico era escaso, solo visible en algunas noticias. Los navegadores eran subdesarrollados, es decir, no tenía compatibilidad con distintas tecnologías externas, por lo tanto, para que su funcionamiento sea más optimo tenían que descargar ciertos softwares de terceros que dejaban recomendados en pantalla, independiente del medio. Sin feed back con la audiencia, no podían participar comentando sobre noticias de su interés y no había ningún tipo de interacción con el público o el medio, un lector totalmente pasivo. En la actualidad con el traspaso a la web 2.0 los diarios digitales, como en el caso de Clarín fueron evolucionando, conservando públicos establecidos como así también, sumando a nuevos. Aquí vemos reflejada la world wide web como plataforma, creando una consolidación hacia la nube con nuevas comunidades virtuales donde van intercambiando y creando contenido. La interactividad con los usuarios a través de la red es otra virtud de este avance acompañado de la inteligencia colectiva, sistemas diseñados para que sean más inteligentes cuantas más personas lo usen. Aquí es donde toma protagonismo un nuevo tipo de lector virtual, los “prosumidores” amplio espectro que va desde la forma de un consumidor crítico, pasivo en la producción pero activo en la recepción, llegando al otro extremo de un productor casi autónomo que produce lo que consume.  “Una verdadera aplicación Web 2.0 es una que mejora mientras más personas la usan. Por eso, el corazón verdadero de la Web 2.0 es la capacidad de aprovechar la inteligencia colectiva.” Tim O’Reilly. La posibilidad de hacer uso personal de la misma, compartiendo, reenviando, guardando o comentando los artículos. Otro beneficio del periodismo 2.0 es la multimedialidad; incluyendo diversos formatos audiovisuales y la hipertextualidad multidimensional a la hora de navegar. Los títulos llamativos y atractivos, es una de las características del diario clarín que hacen a su identidad, distinguido por ser coloquial y claro. La cantidad de secciones que brinda el sitio con la libre posibilidad de que el lector empiece a explorar por donde desee y elegir consumir esta interactividad a través de imágenes, sonidos, videos o textos, logrando una experiencia enriquecedora en los usuarios. Se hace presente la comercialización y el marketing digital. Algunas editoriales exigen que los consumidores se registren para continuar leyendo. La estrategia de la suscripción, donde el usuario debe pagar una tarifa por mes, de modo que pueda recibir cadenas de noticias ilimitadas de acuerdo a su interés y acceso a contenido exclusivo. De esta forma el medio pueda tener un registro de cuantos lectores se van sumando a su plataforma y junto con la publicidad financiar el medio. Le prometen al lector un nuevo formato, más ágil e interactivo. El software no limitado a un solo dispositivo, es decir, todo es almacenado en la nube (base de datos) del servidor. Generando nuevos tipos de usuarios y de prácticas y de esta manera una hiperconectividad y una inmediatez constante. También cuentan con menú que te direcciona a las radios asociadas para que puedas ingresar directamente desde allí conectado a distintos medios de comunicaciones tradicionales que también se han adaptado a las nuevas tecnologías. Con respecto a las normas del usuario y su protección a su identidad las de la web 1.0 no eran claras, a diferencia de la versión digital actual que, al ingresar en la parte final, cuentan con diversos apartados con los términos y condiciones como; suscripciones, política de protección de datos personales, normas de confidencialidad y privacidad.

 

“La brecha digital en Argentina se expresa en múltiples dimensiones”

Expreso el investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Cientificas y Tecnicas (Conicet) y doctor en Ciencias de la Información, Martín Becerra.

Uno de los tópicos que hace referencia el articulo es la viralizacion de falsas noticias. Por ejemplo; efectos que dejo la pandemia en materia de ciudadanía digital y de las políticas públicas. La infodemia que se genero con este hecho que nos atravesó desde el año 2020 y la delgada línea entre la libertad de expresión, la burbuja de filtros y la infodemia,

Al no haber ningún tipo de filtro ni controles en las publicaciones de los usuarios; ¿cómo es posible que esto se pueda regularizar sin quitarle el derecho de expresión al ciudadano? ¿Es una cuestión solo de confianza a la hora de leer lo que nos están ofreciendo? Ninguno de estos puntos tiene regularización o control alguno.

Por otra parte hace referencia a la grieta entre los ciudadanos en cuanto a la brecha digital. Reflejado en las estadísticas que recopilan los operados y Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom) entre los principales centros urbanos y quienes viven en pequeñas localidades interiores alejados de los conglomerados.

Cuando hablamos de brecha digital de género de la autora Castaño, hacemos hincapié en las diferencias para el público femenino a la hora de involucrarse en esta revolución de la digitalización. Desde la inclusión en este mundo hasta las conocimientos de sus competencias. Las estadísticas de género en cuanto a la población masculina siempre fue mayor, pero hoy en día ambos géneros se van equiparado comparado a años anteriores en cuanto a cantidades en la participación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

Esta problemática socio-económica implica muchos factores desde, el rango etario y de género hasta la dimensión geográfica- demográfica y la alfabetización digital de cada ciudadano. Uno los proyectos que se viene incorporando es el incremento de financiamiento para asegurar la conectividad de los barrios populares, apostando al desarrollo provincial, local y nacional junto con el impulso de las TIC para erradicar esta problemática.

También así organizar y coordinar todos los espacios de políticas públicas y privadas que inciden directamente en la conectividad de los ciudadanos, marcando como desafío el derribar estas estrategias transversales.

ENACOM avanza en medidas para la reducción de la brecha digital